¿Sabías que las bombillas pueden y deben reciclarse?

De todas las bombillas disponibles en el mercado, incandescentes, halógenas, de bajo consumo y LED, estas últimas son las más eficientes de todas; es decir, las que más luz nos dan con un consumo de energía más bajo.

Las bombillas incandescentes, las de toda la vida, ofrecen una vida útil muy corta además de un consumo eléctrico elevado. Para colmo, son las únicas que no pueden reciclarse por lo que, sumado a su corta vida útil, suponían una importante cantidad de residuos y recursos en todo el planeta. Estos fueron los motivos por los que la Unión Europea prohibió en 2012 su fabricación.

Todos conocemos las bombillas halógenas, que causaron sensación allá por los años 90. Ofrecen una luz muy potente y no tardan en encenderse. Pero emiten mucho calor y no duran tanto con las de bajo consumo y las LED.

Las de bajo consumo serían la mejor opción de no existir la iluminación LED. Tienen una vida útil mayor que las incandescentes y las halógenas además de una alta eficiencia energética, dan mucha luz para lo que consumen.

Sin embargo, las bombillas LED son sin duda la opción más sostenible de iluminación: no contienen mercurio ni otros compuestos contaminantes, ofrecen la vida útil más larga y además son las más eficientes del mercado.

¿Dónde reciclar mis bombillas usadas?

Pero, ¿qué hacer cuando una bombilla halógena, de bajo consumo o LED llega al final de su vida útil? ¿Deben tirarse al contenedor naranja, al amarillo, al de vidrio..?

Pues no, a ninguno de ellos. Es importante reciclar todos estos materiales acercándolos al Punto Limpio más cercano. Si no tenemos la oportunidad de desplazarnos hasta un Punto Limpio, existen asociaciones comprometidas con la sostenibilidad y el reciclaje que establecen diferentes puntos de recogida en bombillas o fluorescentes en cada una de nuestras ciudades donde poder llevarlas.

Normalmente, estos puntos se encuentran en distribuidores eléctricos o comercios como ferreterías, tiendas de iluminación o supermercados, donde cualquier ciudadano puede acercar sus bombillas o fluorescentes agotados.

Puedes acceder al buscador de estos puntos a través de esta web y encontrar el más cercano.

¿Cómo se reciclan las bombillas?

El proceso de reciclaje comienza separando los materiales que las forman. El mercurio y el polvo fluorescente se separan siguiendo un proceso de destilación, para posteriormente almacenarse de forma segura.

El plástico se lleva a plantas recicladoras de plástico, el vidrio a cementeras, industrias de vidrio y cerámicas; y metal a fundiciones. De esta forma, contribuimos de manera esencial para dar una segunda vida a nuestras bombillas. ¡No olvides llevarlas a un punto limpio!

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