Es posible que alguna vez habrás oído hablar del precio indexado o precio fijo en tu factura de luz. Son las dos principales modalidades para la facturación de tu consumo de energía. El mercado eléctrico español te permite escoger libremente cualquiera de ellas cuando tu comercializadora las ofrece.

En pocas palabras, si contratas cualquier tarifa con precio fijo, disfrutarás del mismo precio por tu consumo de energía durante un periodo determinado, habitualmente 12 meses. Es decir, si el precio de la energía sube o baja, a ti no te afectará. Por el contrario, si escoges la opción de indexado, el precio de la luz se cobra según el mercado mayorista o pool que puede consultarse cada hora en la web de la OMIE. A este precio de mercado, hay que sumarle los costes regulados de la energía y los gastos de gestión de nuestra comercializadora. Dentro de esos costes regulados se encuentran los peajes de acceso, pérdidas de transporte y distribución, etc.

La gran pregunta llegados a este punto, siempre es la misma. ¿Qué modalidad me conviene más a mí?. La respuesta también es siempre la misma: depende.

Depende de si te gusta el riesgo o la seguridad. Con el precio fijo sabes que aunque mañana se dispare el precio de mercado de la electricidad, el tuyo no cambiará. Con el indexado, sabes que si mañana baja el precio de mercado de la electricidad, pagarás menos por tu consumo eléctrico.

Generalmente, las tarifas de precio indexado son la opción más recomendable para aquellos consumidores que deseen acogerse a la opción de discriminación horaria (DHA). Si dispones en tu casa o negocio de un contador digital, la factura reflejará el gasto teniendo en cuenta el precio que tenía la luz en cada una de las horas en las que consumiste energía. Si todavía tienes un contador analógico, este sólo te ofrecerá dos lecturas: una para el periodo valle y otra para el periodo punta.

Si no cuentas con discriminación horaria, el cálculo de tu consumo en casa se realizará a través de unos estándares de consumo medio para clientes domésticos que ofrece Red Eléctrica Española a tu comercializadora por lo que la tarifa indexada no será real ni facturará exactamente tu consumo en función al precio de mercado en ese momento.

Resumiendo, las principales características de ambas modalidades tomando en cuenta sus ventajas e inconvenientes serían estas:

 

Precio fijo

 

Ventajas:

  • Conoces de antemano el precio por tu consumo de energía.
  • Pagarás lo mismo durante un tiempo determinado (normalmente 12 meses).
  • No te afectarán las variaciones del mercado, si sube o baja el precio de la luz.
  • Tu factura será más fácil de comprender

Inconvenientes:

  • Si el precio de la electricidad baja, no podrás beneficiarte uede ser más caro
  • Este precio fijo suele conllevar una permanencia de 12 meses

 

Precio Indexado

 

Ventajas:

  • Es una buena opción si tienes contador digital o telemedida 
  • Dependiendo del mercado durante ese periodo, puedes llegar a ahorrar alrededor de un 15%-25% en tu factura. 
  • No suele tener compromiso de permanencia.

Inconvenientes:

  • Si tu contador no es digital o telemedida, te aplicarán un precio «indexado a medias», basado en el consumo medio del resto de consumidores.
  • El precio escapa de tu control porque está sujeto al mercado y a sus fluctuaciones
  • Tus facturas serán más difíciles de entender

En Aire Energía ofrecemos tanto precio fijo como indexado dependiendo de tus características y preferencias. ¿Sabes ya cuál es el que te conviene?
Llámanos al 900 908 718 si necesitas ampliar información o ayuda para decidirte

Esta web utiliza cookies, puede ver aquí la Política de Cookies