Desde pequeños hemos aprendido cosas acerca de la energía, de sus propiedades, acerca de la luz… pero, ¿sabes cuál es el proceso para que la energía llegue hasta tu casa cuando presionas el interruptor o cuando enciendes tu TV LED?

Generación de la energía

Partamos de una base. La electricidad como tal no la encontramos en la naturaleza y, por ello, se trata de una energía de carácter secundario. Para poder obtener electricidad hemos de transformar energías denominadas primarias. Una vez que hemos conseguido recoger estas energías primarias, las centrales de generación se encargan de convertir en energía eléctrica útil para el consumidor final diferentes materias primas como el uranio, el gas natural o el carbón además de las denominadas energías renovables cada vez más presentes en nuestras vidas, como los rayos de sol, el viento, la materia orgánica animal o vegetal, el agua o el calor que irradia desde el interior de la tierra.

Una vez obtenida la energía eléctrica, el siguiente paso es transportarla hasta nuestras casas, empresas o negocios para que podamos consumirla.

Transporte de la energía

La encargada de realizar el transporte en nuestro país es Red Eléctrica Española y asegura el correcto funcionamiento del sistema de suministro eléctrico.

Cuando la electricidad se produce, se la dota de más tensión para que pierda la menor cantidad de energía posible durante el transporte. Cuando ésta ya tiene la potencia necesaria para ser transportada, se lleva hasta los principales centros de distribución. Estos se encargan de hacerla llegar hasta los diferentes lugares de consumo.

Distribución de la energía

En este punto, aparecen en escena las distribuidoras eléctricas que son las responsables de garantizar el suministro a los consumidores. Las distribuidoras eléctricas tienen dos cometidos principales: distribuir la energía eléctrica y mantener toda la red a través de la que se realiza el transporte. Los consumidores de energía, es decir, nosotros, no podemos elegir la distribuidora que traerá la electricidad hasta casa, ya que es el Estado quien decide qué distribuidora opera en cada uno de los territorios y comunidades.

Comercialización de la energía eléctrica

El último eslabón de esta cadena que nos permite disfrutar de energía eléctrica en casa es la comercializadora, que vende la energía al consumidor y le da acceso a ella. Sin un contrato con la comercializadora, no tendremos electricidad. Aquí es donde aparecen dos conceptos que quizá te suenen, mercado libre y mercado regulado.

En el regulado, las tarifas son gestionadas por el gobierno, y en el libre, las compañías establecen sus propias ofertas. Los consumidores podemos escoger en qué mercado deseamos contratar nuestro suministro. Como has podido ver, en el proceso para que podamos encender nuestro ordenador o poner una lavadora intervienen muchos elementos y un gran equipo de personas que trabaja cada día para que sigas disfrutando de la mejor energía en tu hogar. Hace no tantos años, nuestros antepasados no disfrutaban de la mayoría de las comodidades que hoy son posibles gracias a la energía eléctrica. Recuerda que la energía eléctrica es muy valiosa, por eso es importante que no la malgastemos. Como nos gusta decir en Aire, uno de nuestros objetivos es que aproveches toda tu energía.

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